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lunes, 17 de noviembre de 2014

BIENVENIDO A LA REPÚBLICA INDEPENDIENTE DE MI DEPARTAMENTO


¿Te ha dejado con el “cul… al aire” otro departamento que hace lo que le da la gana? ¿Vives en un departamento en el que tu jefe es el rey y señor sin dar cuantas a nadie? ¿Tienes un compañero que parece que está por encima del bien y del mal? ¿Alguna sociedad del grupo va por libre? Repúblicas Independientes.

Manu era una mano estupenda, llevaba toda la vida colgando del cuerpo de Jorge, lo habían vivido todo juntos. Jorge estaba encantado, hacía multitud de cosas con ella y siempre había hecho su papel. Ya no le prestaba mucha atención porque funcionaba sin tener que pensar. Un día, durante una cena romántica con una chica que a Jorge le gustaba mucho, Manu decidió meter el dedo en la nariz y dejar en mal lugar a Jorge. A Jorge no le gustó pero lo dejo pasar, un fallo lo tiene cualquiera. Un rato después Manu caía sobre la copa y tiraba el vino sobre la blusa de la chica en un movimiento torpe. No contento con esto intentó limpiarla. Ni si quiera se dio cuenta de que hay sitios en los que no puedes ayudar a una chica. Jorge se quedó solo con la comida a medias y la cara roja por dos motivos. Jorge empezó a fijarse en Manu desde ese día y se dio cuenta que en realidad Manu no hacía las cosas tan bien, es más, los dedos estaban hechos un desastre, descuidados, con cortes. Pensaba que la lazada de los zapatos se deshacía porque el cordón no era de buena calidad, pero era porque Manu pensaba que era un trabajo que no era para él, ni de categoría. “Que lo hiciera Palmer (la otra mano)” y hacía el “paripé” para que Jorge no se diera cuenta. Palmer estaba hasta las narices porque esta era otra de otras muchas cosas. De hecho otras partes del cuerpo estaban en la misma situación, pero como sabían que Jorge adoraba a Manu nadie decía nada, tímidamente quizás, pero como Jorge no daba importancia a lo que contaban de Manu, dejaron de comentar. Jorge ya estaba bastante mosqueado pero un día ocurrió lo peor, Manu se metió por entre las puertas del ascensor cuando estaba en movimiento y al cambiar de piso Manu quedó tendido en el suelo en un charco de sangre. Había pensado que no necesitaba al resto del cuerpo y ahora yacía muerto. Jorge se recuperó y aprendió a utilizar una prótesis, no era lo mismo pero le fue bien.

Durante mi vida profesional he visto muchos Manus. En niveles bajos y en niveles altos, hasta en la dirección general de empresas pertenecientes a grupos.

El perfil siempre es el mismo: Egocéntrico. Desconsiderado con su personal, con los de otros departamentos y con la gente de su nivel, pero muy atento y servicial con la persona de la que depende. Verdaderos “encantadores de serpientes” que convencen de cosas inverosímiles, tapando el presente y vendiendo futuro. Suele ser un cuello de botella tanto para la organización como para la información que sale de su República. Los problemas no son culpa suya, ya se encarga el de liberar el peso sobre el entorno, o peor aún, sobre otros, normalmente con comentarios jocosos o mordaces ante el jefe. Ostentan lo que Robbins y Minztberg llaman “poder legítimo” propio del puesto, del que dependen recompensas y poder coercitivo. Además suelen controlar recursos o información de la que dependen otros departamentos sobre los que ejerce su poder, no es por tanto un verdadero líder. Utilizan el engaño, las medias verdades y la ocultación. Lo más importante, no piensa en beneficio global de la organización, piensa en su parcela de poder, cómo aumentarla. Piensan que son los propietarios, pero manejan los bienes ajenos como si dispararan con la pólvora del rey.

El ambiente de trabajo es: Tiránico. Se hace lo que mando yo sin explicaciones. La rotación suele ser alta. Toda la información tiene que pasar por sus manos. El trabajo y la toma de decisiones se ralentizan. Las decisiones en el trabajo no tienen muchas veces sentido si se piensa en términos de empresa, pero sí si se piensa en los objetivos personales. El enfoque suele ser cortoplacista, sin planificación y atropellado. Lo importante son los objetivos personales, no los de la organización. El acoso puede aparecer en algunos casos, las personas molestas sobran, unas personas abandonan por este motivo y otras por la falta de proyección o el ambiente laboral.

El mantenimiento de la situación se basa en dos motivos fundamentales: la confianza y el aparente cumplimiento de los objetivos. La confianza en ellos, lleva que sus superiores no ejerzan el control suficiente, le dejan trabajar por libre y exigen pocas explicaciones; en definitiva buena parte de la culpa la tienen sus superiores que en algunos casos llega incluso a la permisividad de situaciones conocidas tóxicas “es un perro con su gente pero los exprime al máximo”, “bueno, roba un poco, pero mira qué resultados”. Efectivamente, cumple con los objetivos, normalmente con los que le han marcado como prioritarios y cortoplacistas, los cumple a costa de lo que sea. Ese “lo que sea” es lo que terminan siendo auténticos problemas a medio y largo plazo que no dudará en achacar a factores externos o personas del entorno.

¿Cuándo termina la presidencia de la República? Desde mi experiencia, cuando revienta todo. Cuando Manu mete la pata o en este caso la manu en la rendija del ascensor. Se descontrola la situación. Los avisos no suelen ser escuchados. Es triste pero suele ser lo normal.

¿Está todo perdido? ¿Qué hacer? Desde luego que no está todo perdido y sí se pueden hacer cosas. Como digo siempre, lo principal, la prevención. “Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder” Montesquieu. Es responsabilidad del que esté por encima. Si tienes personal a tu cargo, estate atento al clima laboral, es un buen indicador, utiliza al departamento de RRHH o subcontrata estudios bien diseñados con una cierta periodicidad. Mide todos los objetivos y vigila las causas de incumplimiento. Vigila el cumplimiento de los procesos y de la normas éticas de forma seria y no para cubrir el expediente. Utiliza personal independiente o externo para controlar estos procesos. Escucha lo que te cuentan, pero contrastando y depurando la información. Si estas a cargo de alguien que es el Presidente de una República las opciones son limitadas: aprovechar encuestas de clima laboral, auditorías, etc; irte; esperar a que cometa el error y lo destronen. “El poder nunca es estable cuando es ilimitado” Tácito.

El poder es una confianza que otros han depositado en ti para administrar sus recursos, por tanto un deber de gestión con la diligencia de un buen padre de familia. Es administrar con las obligaciones de un propietario, no como si fueras el dueño y señor de haciendas y vidas. Sed diligentes, considerados, optimizad los recursos de la empresa, la empresa es una, no varias enfrentadas. Los trineos son ingobernables si cada perro tira en distintas direcciones. “Cualquier poder que no se basa en la unión, es débil” Jean de la Fontaine. Evitad las repúblicas independientes.


Diego Lias

miércoles, 5 de noviembre de 2014

CREATIVIDAD


Madoff, Bach, Parmalat, Goya, Pescanova, Cervantes… ¿Qué tienen en común?... CREATIVIDAD. Poderosa cualidad que nos hace capaces de las mayores creaciones y más bellos logros, pero también de las mayores bajezas y de causar destrucción.

Pero si creatividad significa “facultad de crear” ¿Cómo puede causar destrucción? Porque somos capaces de crear cosas y conceptos para hacer el mal, para destruir. Hay verdaderos creativos de sistemas de extermino o tortura, que terminan con la vida y la cordura; creadores de ideas que terminan con la paz entre las personas; creadores de estafas que terminan con el dinero y las ilusiones de la gente; creadores de situaciones y ambientes que terminan con la convivencia y la generación de buenas ideas… Es la paradoja de la creatividad, crear para destruir, la imaginación al servicio del mal. ¡Cuánto talento mal utilizado!

Somos tan creativos que hasta nuestro cuerpo, sin  darnos cuenta y cuando se ve atacado, crea sus propias defensas, los anticuerpos. En este caso, una destrucción con una buena motivación. No es lo mismo que los anteriores casos de creativos/destructivos, estaban motivados por su interés personal. Me quito de en medio a los que molestan, busco enfrentar a la gente para beneficiarme yo, robo e incluso lo disfrazo con excusas (Estafas Piramidales, Contabilidad Creativa,… bonitos nombres para lo de siempre), enturbio la convivencia para que se marchen los que no me gustan o para que presten atención a otras cosas y no a lo que hago yo…. No buscan el bien común como el caso de los anticuerpos que llegan a morir por evitar el daño a otras células.

Pero cuando nuestra imaginación vuela a lo más alto, el mundo se llena de música, literatura, pintura, cine, arquitectura, medicina, ingeniería… Tenemos grandes ejemplos, grandes genios que han creado cosas irrepetibles, teorías sobre las que construimos nuevas cosas y nuevas teorías. Unas veces llenan el espíritu, otras llenan el estómago, otras crean utilidades. El mundo empresarial también tiene sus genios creativos, sus frutos, Microsoft, Apple, Zara…

La Empresa vive de la creatividad. Productos nuevos y mejores, diseños, publicidad, procesos para reducir costes, nueva maquinaria para producir, servicios más eficientes y a menor coste, diferenciación, posicionamiento, estrategias, tácticas… todo requiere de creatividad, el que repite, el que no cambia, el que no se adapta… muere. La creatividad es un mecanismo de supervivencia del cerebro, de adaptación al medio, de superación de los obstáculos, utilizando los medios y conectándolos entre sí para obtener la solución que te salve. Hay cada vez más estudios neurocientíficos en busca de su origen, somos capaces de medir la actividad cerebral ante hechos concretos. De todo lo visto, me quedo con los estudios de la Universidad de Dartmouth (Dpto. de Ciencias Psicológicas y Cerebrales) Su conclusión es que la imaginación proviene de una multitud de áreas cerebrales que manipulan ideas, imágenes y símbolos de manera colectiva. De la capacidad de combinar las representaciones mentales surgen las nuevas creaciones. Utilizamos todo lo que tenemos accesible para crear. Mirad a McGiver, con una navajita y cuatro desechos, lo que era capaz de hacer. ¡Esto es utilizar lo que se tiene y ahorrar recursos! Estamos tardando para ficharle en la empresa.

¿Qué tenemos accesible? En realidad todo lo que hemos vivido. Utilizamos desde nuestro conocimiento hasta nuestras sensaciones y sentimientos, pasando por nuestra moral (que determina el “en que empleamos la creatividad”). He oído en muchos sitios que ya no hay que estudiar ni aprender, que todo está en la red. Si no sabes que existe, ¿Qué vas a buscar? De la misma manera, cuanto más conocimiento tengas, cuantas más experiencias y emociones hayas vivido, tendrás más recursos para ser creativo. Los genios provienen de otras tendencias, escuelas, ven la oportunidad de combinar y mejorar, es entonces cuando crean algo nuevo. Siempre hay una base. Llegados a este punto nos encontramos con un problema, los patrones mentales. Como los patrones de costura, creados para ir más deprisa. Talla 36, corta por aquí. Tal problema, haz esto. Son muy útiles para los problemas diarios, actuamos con rapidez, pero nuestra mente tiende a encasillar las situaciones, darles el patrón correspondiente y nos molestan para crear. Los patrones son bloques estancos, la creatividad se desarrolla con las conexiones de todo con todo. El fomentar las conexiones se puede aprender y potenciar por estímulos y técnicas. Muchos genios reconocen que para pintar, escribir, etc, necesitan una hora, un ritual, una actitud mental para que venga la “musa”. En realidad es un momento o una predisposición para eliminar los bloqueos de patrones mentales. Hace muchos años se desarrollaron técnicas creativas y de resolución de problemas como el “brainstorming” de Orborne, TRIZ de Altshuller y otras más actuales como “Los Seis Sombreros” y “El Pensamiento Lateral” de Bono. En mi opinión, son de ayuda, pero no hacen genios.

Creo que cada vez que soñamos despiertos e imaginamos, somos creativos. Hay una frase que lo resume “Deja volar tu imaginación”. ¿Cuándo imaginamos o soñamos? Cuando accedes a tu mundo interior. Nadie te pone trabas al pensamiento, eres libre y lo disfrutas, saltas de una cosa a otra. No hay límites. Creamos mundos de la nada sin esfuerzo, situaciones deseadas, situaciones de terror cuando topamos con nuestros miedos… Todos somos creativos, la mayoría no somos genios pero nuestras genialidades hacen que avancemos todos juntos. He visto genialidades a diario en las empresas. Desde uno de mantenimiento utilizando un toro y un palet para quitar la nieve de la entrada, al desarrollo de un producto. Todo suma y todo ayuda. Para conseguir estas genialidades que sumadas hacen nuestra empresa genial, debemos fomentar un clima, una predisposición que rompa los patrones mentales. Cuando no se ponen límites al pensamiento y eliminas el miedo, lo desarrollamos, cuando disfrutas dónde estás y lo que haces, cuando aumentas los conocimientos mediante la formación, cuando fomentas otras formas de mirar, cuando concilias la vida laboral y aportas otro tipo de enriquecimiento, cuando fomentas la reflexión, cuando muestras la belleza de las cosas bien hechas, cuando enseñas al que comete errores sobre sus propios errores, cuando abres nuevas formas de trabajo y rompes la rutina, cuando el error es un aprendizaje y no una forma de que no te vuelvas a levantar, cuando las preguntas y el ansia de saber son bien recibidas, cuando enseñáis que sin un trabajo duro no viene la inspiración, cuando aprendemos de los demás, cuando se arriesga, cuando mostramos los problemas como una oportunidad para demostrar de lo que somos capaces, cuando se premia la pasión, cuando fomentamos el empatizar y tener otro punto de vista, cuando se te olvida el tiempo porque disfrutas, cuando nos sentimos orgullosos de lo que hemos creado,…

Es maravilloso tener mil ideas y encima geniales. Si no lo pones en un papel, si no lo pintas, si no lo llevas a la práctica, son polvo en el viento. Llevar a la práctica las ideas requiere planificación, búsqueda de recursos, conseguir transmitir tu visión a otros, convencer, mucha fuerza de voluntad, trabajo, persistencia... Si pensáis que es difícil ser creativo, os queda por averiguar lo duro que es que se convierta en realidad.

La creatividad en la empresa, igual que en el cerebro, depende de todo, de mil detalles y de ninguno en concreto. Como la vida, está hecha de pequeñas cosas que hacen un conjunto, conforman la expresión de uno mismo. Fomentad el ambiente creativo. Abrid vuestras mentes. Tened momentos de reflexión y de ensoñación, dejad el móvil, dejad volar la imaginación todos los días. No aspiréis a ser tan creativos como un genio, haced pequeñas genialidades creativas cada día, un día descubriréis que sois un genio.


Diego Lias

domingo, 5 de octubre de 2014

SUCESIÓN


Felipe VI, Ana Botín, Dimas Gimeno. Nombres aparecidos en prensa en los últimos meses que nos traen una palabra a la mente, SUCESIÓN. Si creéis que esta palabra no tiene nada que ver con vosotros, resto de mortales, es posible que estéis confundidos.

La sucesión de Felipe VI, no necesita comentarios. Dimas Gimeno, es el tercer sobrino por parte de hermana de Isidoro Alvarez, que a su vez era el hijo del primo de Ramón Areces. Ana Botín, hija mayor de seis hermanos, toma el testigo de su padre Emilio Botín, que a su vez lo tomó de su padre del mismo nombre y de una larga saga.  Son ejemplos de sucesiones ordenadas y entendemos que planificadas. Pero la sucesión de mi barbero (Rafael), que pasó el testigo a uno de sus empleados (Miguel) y otros muchos casos que tenemos cada uno en nuestros barrios o en nuestras familias, son también ejemplos de sucesiones ordenadas y planificadas. Según el “Retrato de las PYME de 2014” elaborado por el Ministerio de Industria, casi 1.7 millones de empresas son de un solo trabajador. Con más de uno hasta nueve, son 1.3. Entre ellas podemos encontrar desde las dedicadas a instalaciones eléctricas a bufetes de abogados. No son sólo grandes empresas o reyes los que se plantean las sucesiones. No sólo les afecta a ellos, afecta a los empleados y a las familias. Es más, la sucesión hay que planteársela también en el puesto de trabajo por cuenta ajena, y en más sitios.

Durante el reinado de Isabel la Católica se instauró el “mayorazgo” mediante las Leyes de Toro en 1505, el primogénito lo heredaba todo. Su objetivo fue evitar el fraccionamiento por litigios sucesorios, y mantener el poder económico y militar, consiguiendo que los nuevos proyectos fueran viables, estables y permanentes. Recordemos que la fuerza, o el mostrar fortaleza, era importante en un reino fronterizo en guerras constantes. Las empresas también viven en el mundo fronterizo. Aquí no está en cuestión la herencia, es independiente. La cuestión es quién queda al mando. Una cabeza visible, con formación y fuerza para acometer los nuevos retos, y mostrar una continuidad y estabilidad. Capaz de evitar que la incertidumbre y otros factores devoren al negocio. El tiempo pasa, pero el mundo, no cambia.

Las consecuencias de una sucesión no planificada o que se tuerce, terminan en desastre. Los ejemplos en la Historia son casi los acontecimientos más mencionados, habitualmente referenciados a guerras y épocas de gran inestabilidad. Pero también el arte, en todas sus facetas, ha tratado la sucesión. Hamlet, os recuerdo que está en el género de “Tragedia”, tiene como argumento e hilo conductor la sucesión, con todas las bajezas humanas que giran a su alrededor. Son tan universales y vigentes que ha llegado a nuestros días manteniendo toda su fuerza en los planteamientos. El análisis es infinito, pero quedémonos con algo tan profundo como que: “aquí muere hasta el apuntador” ¡Pobre Dinamarca!

Bajezas humanas, como la sucesión sobrevenida por “Golpe de estado”. Estando tranquilamente sentados en su sillón, algunos reyes se han visto traicionados hasta por sus propios hijos. En algunos casos han llegado al parricidio. En otros casos, y he de decir que en nuestros días es una forma muy común de quitarse de en medio al de arriba, por declararlos incapaces (sin serlo, que puede haber casos legítimos). Podríamos pensar que Juana, la hija de Isabel y Fernando, obtuvo su sobrenombre de “Loca” porque quisieron hacer creer que lo estaba para “quitársela de en medio” ¿quién sabe? Hubo mucho más que locura y sí muchas intrigas e intereses (Castellanos, Aragoneses (su propio padre), Ingleses y Austriacos) Hemos visto en prensa casos de juntas celebradas en un coche por motivos como los mencionados y otros similares. En todos ellos, siempre hay una “justificación” que suele ser de “salva patrias” para obtener el poder. 

Hay muchas cosas que plantearse para planificar la sucesión. Existen empresas que se dedican a hacer planes de sucesión, tenéis libros a vuestra disposición, el Estado ha editado para PYMES, que yo sepa, al menos uno. La preocupación estatal es importante porque es un hecho que es una causa de destrucción de empleo de relevancia. Con los números mencionados antes, si añadimos que en Madrid el 90% de las empresas familiares se hunden con los nietos, parece claro. De todos los factores de la planificación, destacaría la formación y ganas del sucesor. No tiene por qué ser el hijo/a. El caso del Sr. Gimeno es un ejemplo, aunque sí debe ser alguien de total confianza. Desde mi punto de vista, es la piedra angular. Personas poco preparadas, que están al mando o en un puesto relevante, sólo por ser familia, es uno de los muchos errores. La motivación, el que hagas que tu hijo termine al mando del negocio de ventas de tractores, cuando él lo que siempre ha querido es criar caballos, puede ser otro error.

¡Resto de mortales!, asalariados como yo. Las posibilidades de verte metido en una o varias sucesiones, son altísimas (por los números mencionados). ¡Cuidado con los ríos revueltos! Lo fundamental es mantener la calma y no fomentar los “chismorreos”. La estabilidad es básica y será nuestra guía durante el proceso. No sólo no la perjudiqueis, fomentadla, haced fácil la transición, la supervivencia de la empresa depende de ello. Si hay lucha de poder, intentad trabajar para el accionista genérico, buscad lo mejor para él. Procurad que la “guerra” sea entre accionistas y que esté al margen del funcionamiento de la empresa. Conseguir esto, es muy complicado. Es muy fácil que, aunque no lo queráis, os veáis involucrados y en momentos de fuertes tensiones y presiones. Sed éticos y obrad según los intereses generales, no los vuestros, o los de un tercero parcial. Requerirá que os preguntéis constantemente cuando toméis decisiones, porque todos somos humanos y tiramos para nuestro beneficio. Si la empresa se salva y todo sale bien, os sentiréis orgullosos; y si termináis en la calle, también. Sabréis que habéis hecho cuanto estaba en vuestra mano de una forma profesional y ética. Alguno puede que te llame tonto por no haber pensado en ti. En mi opinión, y es sólo mi opinión, el pensar que he pisado y matado sólo para sobrevivir, trabajado para que llegara el final de la empresa o hacer algo ilegal (que en estas situaciones hay tentaciones de este tipo), me haría un desgraciado. No hay nada que valga lo suficiente para ir a la cárcel o perder tu alma. Un amigo me dijo una vez, “mejor en el paro que en la cárcel”. El mundo no se acaba, aunque lo parezca.

Nadie está libre de cambiarse de trabajo, que le cambien, caer enfermo o incluso de morir. Todos podemos ser sucedidos. Vuestras cosas tienen que estar ordenadas en todos los sentidos. Me he encontrado con muchas personas que eran “cuellos de botella” en su empresa. Normalmente se creen imprescindibles de esta manera, con el puesto asegurado. En realidad son una lacra, no lo seáis. Tu valor no está en que nadie más lo sepa hacer, está en que nadie más lo sepa hacer tan bien como tú, que nadie aporte todo lo que tú aportas. Si alguien de mi personal cae enfermo, hay otra persona que lo sabe hacer. Tendrá que tirar de apuntes y será más lenta, pero no nos paramos todos. Sed también ordenados en vuestra vida personal, todos tenemos personas que dependen de nosotros y nuestra responsabilidad con ellos, va más allá de la muerte. Es muy triste ver ciertos casos. Si te importan los tuyos, no querrás que pasen por ello. Ya será bastante el no contar contigo.

Bueno, el que no se hable de las cosas, no quiere decir que no van a pasar. Mucha gente no toma decisiones por miedo y esperan que se soluciones solas. Sé que en este tema, es mucho más común el no pensar en ello y no tomar decisiones porque trata de cuando no estemos, o por jubilación o por cosas peores. Tenemos una gran responsabilidad, como he dicho “más allá de la muerte”. Con la sociedad, por la pérdida de puestos de trabajo; con la empresa, por su supervivencia; con los empleados, porque eres el sustento de su familia; con los accionistas por su inversión; y con nuestra familia, porque les queremos. Tomad decisiones.

Diego Lias












martes, 22 de julio de 2014

LA MÁQUINA DEL TIEMPO

El tiempo, obsesión constante a lo largo de la historia de la humanidad. Filosofía, Física, Matemáticas, Literatura, Medicina… Tratado de mil maneras y visto desde mil puntos de vista. Un fluido llamado “línea del tiempo” que pasa inexorable en un orden determinado. Como el Santo Grial,  muchos han salido y siguen saliendo a buscarlo para alterarlo, manipularlo, hacer que pase más rápido o más despacio, ser los dueños del tiempo.

Joaquín Fuster, eminencia en la investigación del funcionamiento del cerebro a nivel físico, ha estudiado lesiones en áreas concretas del cerebro, y resalta la importancia de la corteza prefrontal al abrir nuestro cerebro al futuro y contribuir a las decisiones y elecciones. Si pensamos en la ciencia-ficción, existen numerosos libros y películas sobre “¿qué pasaría si no recordásemos el pasado?”, por no seguir tan científicos. Y ¿qué me decís de James Dean?, paradigma del presente, “vive rápido, muere joven, y harás un bonito cadáver” (frase atribuida a él, pero que era de la película “Llamad a cualquier puerta” (Knock on any door) de Nicholas Ray). Estas personas y colectivos, y otros muchísimos, han estudiado o vivido las consecuencias de centrase en un momento concreto, como incide en nuestra vida y la percepción que tenemos de ella.

Presente, pasado, futuro, todos conviven en nuestro cerebro. El cerebro es capaz de viajar a cualquier parte de ellos en un “clik”. El dar más peso a uno que a otro, el ordenarlos de una forma determinada, es lo que nos hace hundirnos en los problemas o gestionarlos. Cuidado con quedarnos en uno de los tres momentos porque:

  • Aquellos que se centran exclusivamente en el pasado están abocados a no evolucionar y el que no evoluciona, según la teoría de las especies, desaparece. Grandísimas empresas inmovilistas han pasado a la historia. La frase “…es que esto siempre se ha hecho así”, seguro que era estupendo antes, pero ahora puede no serlo. He visto empresas en las que se siguen haciendo cosas porque a alguien se le olvidó decir que ya no hacía falta. A nivel personal, hay gente que ha dejado de vivir en el presente y sólo viven de recuerdos.
  • Los que se centran en el presente son los que mueren jóvenes, no tienen futuro o hacen que los demás no lo tengamos. Objetivos cortoplacistas de ciertos directivos, más preocupados por sus “bonus” a corto que del futuro de la empresa, nos ha llevado a la crisis actual. Existen otras personas que viven el hoy sin querer ver el futuro, muchas veces como el avestruz, porque les da miedo (no querer ver que la empresa se hunde y no tomar medidas esperando que se solucione por sí solo, no tener un testamento porque no quieres hablar de tu propia muerte...)
  • Por último los que sólo piensan en el futuro, siempre están en pos de algo que nunca llega, porque siempre es futuro. Unos, los más negativos, constantemente preocupados por los problemas que están por venir, y que la mayor parte de las veces corresponden sólo a miedos personales y no a previsiones razonables. Estos no disfrutan del presente. U otros, los ambiciosos y egoístas que buscando ser o tener más, nunca les es suficiente y son eternamente infelices.

EQUILIBRIO es la clave. Cómo gestionamos en cada momento qué es lo importante y cómo movernos a través de este tiempo. El pasado es importante porque nos dice quienes somos y de dónde venimos, nos da el conocimiento. El presente es importante porque es donde se ejecutan todas nuestras acciones que formarán parte del pasado y nos encaminan a nuestro futuro. El futuro es importante porque no pensar en él es no actuar en el presente para ser los dueños de nuestro destino, el actuar pensando en el futuro nos dirige a  lo que ansiamos, de otra manera será lo que toque.

Muchos problemas nos enseñan que se afrontan analizando lo sucedido, pensando donde quieres llegar y actuando en consecuencia, se reevalúa con las consecuencias un tiempo después y se vuelve a actuar para introducir correcciones. Pero esto es la teoría, nuestro cerebro, si es listo y equilibrado, anda dando saltos en el tiempo constantemente, recalculando permanentemente. Porque el entorno es cambiante, la interacción humana es muy complicada, recordamos cosas que se nos habían olvidado o prestamos atención a otras que se nos habían pasado por alto... Todo nos obliga y hace necesario estos continuos viajes en el tiempo, replanteándolo todo.

Tened bien engrasada la máquina del tiempo, por vuestro bien y el de los demás. No seáis lastres por anclaros en el pasado, irresponsables por vivir sólo el presente, egoístas o soñadores sin acción por vivir en el futuro. Viajad en el tiempo, os ayudará a solucionar problemas y a no ser vosotros el problema. No busquéis fuera el Santo Grial. El tiempo está en vosotros. Sed los dueños del tiempo.

Diego Lias

miércoles, 16 de julio de 2014

GRITOS, Y NO PROVIENEN DEL JURÁSICO



Cáceres, Centro de Instrucción de Reclutas (CIR), un bonito pero frio día de febrero en el campo de tiro. Quince reclutas en la línea disparando sobre los blancos. Se oye una orden a voz en grito “¡A la carrera a los blancos!” Traducción al idioma civil: “Que vayáis a donde están las dianas a ver como lo habéis hecho, pero ¡ya mismo ya!”. Ni “Blas” se mueve (perdón Blas). Lo que significa que todos incumplimos la orden. ¿En el Ejército? ¿Cómo es posible? El Alférez dio la orden cuando aún había gente disparando y no se estaba en posición de seguridad. Como es natural, nadie se pone delante de un fusil de asalto cuando está disparando en el campo de tiro y como es natural, el Capitán arrestó al Alférez. Si hubiera habido un despistado…

Ese día vi, de forma palpable y un poco peculiar, que no por dar una orden a gritos te van a obedecer, ni hace que lo que mandas sea correcto o estés en posesión de la verdad. Ni siquiera en el ejército.

Dirigir a personas, o educar a tus hijos a gritos, está demostrado que produce efectos contrarios a los que busca el que manda o educa. Existen muchos estudios, pero se ve a simple vista. He visto personas bloquearse, casi incapaces de pensar. He visto personas que en cuanto se dan la vuelta, se les nota que les ha entrado por un oído y les ha salido por otro. He visto personas que les genera el efecto de “hasta que no me gritan, no tengo que obedecer”. He visto personas sin ganas de ir a trabajar (yo creo que es una de las principales causas de absentismo o la caída de la productividad). He visto personas que se han metido en líos porque no han podido soportarlo más y han hecho algo que no debían. He visto… Además, provoca que no se comuniquen los errores por miedo y puedan ir a más (el ocultarlo hasta que estalla). Una persona que dirige así, genera muchísima infelicidad y frustración a su alrededor, atenta contra la dignidad del los demás y como decía mi abuela: ”muy estrecha cuenta van a tener que dar a Dios”. Pero además son una lacra para la empresa porque las consecuencias son extremadamente nocivas para su correcto funcionamiento.

Hay dos tipos de personas que gritan, y tienen procesos de “cura” diferenciados. En ambos casos sus superiores deben detectarlos por sí mismos o por terceros, y enviar al “medico” a estos pacientes. ¡Ojo! que en empresas bien dirigidas y con un estilo distinto al de gritar, he encontrado permisividad e incluso alabanza de este tipo de personas en el sentido de “es un perro de presa”. La Dirección debería replantearse estas afirmaciones vistas sus consecuencias.

  • Los que gritan muy conscientemente: Consideran que es la mejor forma de que se les haga caso. Suelen ser personas inteligentes y capaces, muy eficientes en sus trabajos. La cura es incluirlos en programas específicos de formación. Como son listos, intentaran asumir nuevos roles de conducta para conseguir mejores resultados (si les convencen). Los que tengan un poco de corazón, al ver el mal que generan, cambiarán. Si está en disposición de cambiar, el efecto es inmediato y tendrás un buen profesional que ha aprendido a dirigir. Si no, ya te puedes buscar otro igual de capaz pero con otras actitudes, porque a la larga, perderás el mayor capital de la empresa, el humano.
  • Los incontrolados: Normalmente gritan cuando están bajo presión, a veces a la mínima. Suelen demostrar inseguridad e incapacidad, critican y además mezclan el plano personal. Este tipo de personas son irrecuperables a corto plazo, necesitan una educación formal de sus carencias profesionales y un apoyo de ayuda psicológica fuerte para superar cuestiones afectivas y de confianza. La empresa y el personal a su cargo, en mi opinión, no se pueden permitir la inversión en tiempo necesaria.


Pero en general, la mejor forma de solucionarlo es socialmente. Haciendo que este tipo de actitudes las rechace la sociedad. Aislar estos comportamientos hasta que vean que no pueden actuar de esta forma. He de deciros que en esto, no vamos bien. Estamos haciendo lo contrario a lo que se debería hacer. Es más, el ambiente actual fomenta gritar. La crispación, la forma de confrontación que se ve en muchos programas de televisión, a gritos, se traslada a la calle, lo mete en nuestro subconsciente. Nos encontramos a nosotros mismo cayendo también en nuestro día a día con un dependiente, en la educación de nuestros hijos, en las discusiones de la calle... ¿Cómo vamos a pedir que otros mejoren, cuando nosotros también gritamos? No os sintáis culpables, todos hemos caído alguna vez, pero debemos esforzarnos por mejorar y ser ejemplo. No os olvidéis de pedir perdón si caéis. Recordad que cuando alguien grita, pierde autoridad y el actuar con calma, genera respeto.

El dirigir, al igual que educar o solucionar conflictos, es difícil y cansado. El no gritar no significa que no seáis firmes cuando se deba ser. Estáis al mando y sois los responsables ante los que os piden cuentas. Hay decisiones que al igual que con vuestros hijos, en el momento no gustan, pero sabemos que son para bien.

Antes de que se produzcan los problemas, evitadlos explicando las cosas de forma clara, mostrando el beneficio de hacerlo de esa manera, motivad y reforzad los aciertos y las cosas bien hechas. Así se presentarán menos casos de “perder los papeles”.

Si se presentan, porque todos nos equivocamos y vuestros colaboradores no serán menos, ante todo mantened la calma. Analizad lo que ha pasado con la persona que se ha equivocado para ver las causas, poned el remedio y evitad así que vuelva a suceder. Si es por falta de conocimientos, enseñad (os aseguro que no lo repetirá), si es por falta de atención, mostrad las consecuencias (se concentrará más la próxima vez), si es repetitivo o por una mala actitud, parad y analizad aún más, porque este caso puede ser reconducible o no. Si no es reconducible, a veces hay que tomar decisiones difíciles. Pero en ningún caso es necesario gritar.

En foros de gestión y dirección dicen que los mandos que gritan son “jurásicos”, tendentes a la extinción, que casi no se dan. He visto muchas empresas y hablo con mucha gente. Piso la calle cada día y he de decir que “caminamos entre dinosaurios”. Intentemos entre todos extinguir estas actitudes, con nuestra mejor forma de ser y hacer.

Diego Lias

jueves, 10 de julio de 2014

EN LOS LÍMITES DE LA REALIDAD


La Magia es un pozo de sabiduría mental. Lleva siglos investigando sobre el comportamiento de la mente humana. Juega con la mente para lograr “el engaño consentido” (sabes que te va a engañar y consientes porque es divertido). Hay estudios científicos que se están fijando en sus métodos para analizar el comportamiento de la mente. Uno de los aspectos que se está analizando, y en los que se basan muchos “trucos”, es como la mente recaba una gran cantidad de información del entorno. Como es incapaz de retenerla toda,  rellena los huecos con lo que le parece lógico o con lo que otros le incitan a rellenar consciente o inconscientemente. Consigue que veas la desaparición de una moneda que estaba en la mano de un mago. Lo que en realidad has visto, es que llevaba la moneda a la mano, el resto lo has rellenado, porque nunca llegó a la mano, predijiste la secuencia lógica, cuál sería el siguiente paso, y lo rellenaste convirtiéndolo en realidad.

La realidad es por tanto difusa y manejable. No me refiero a meternos en La Caverna con Platón y salir con Descartes dudando de mi propia existencia. Me refiero a que la realidad percibida, es nuestra realidad, tal y como la vemos o como otros nos puedan hacer que la veamos.

Pasando por la puerta de un Director Técnico, me llamó. Era tarde y dijo: “Tengo un problema, a ver si me puedes ayudar” Me explicó le habían cambiado de despacho y que tenía dos ficus. Por más que regaba por igual a ambos, uno estaba estupendo y el otro casi “pelao”. Yo le respondí: “¿Te has fijado que uno es sintético?”. Parece un chiste, de hecho nos reímos los dos con ganas. Es un tío genial, un profesional como la copa de un pino y muy inteligente, pero la anécdota es totalmente cierta. ¿Qué pasó? La primera vez que entrara al despacho, vería el ficus natural. Como las plantas no eran un dato relevante, guardó parte de la información, la rellenó y los dos ficus se convirtieron en reales. Es una tontería la situación, pero tiene buenas conclusiones. Le llevó a pensar que tenía un problema y que era incapaz de resolverlo. Identificó mal el problema y por tanto no daba con la solución. Y todo por rellenar el mismo la realidad.

En la empresa y en la vida cotidiana, con situaciones menos cómicas, sucede de igual forma. Nos creamos problemas constantemente por “rellenar” los huecos. Nos montamos lo que coloquialmente llamamos “películas” que nos llevan a pensar que tenemos problemas irresolubles. No identificamos bien el problema o incluso no existe. Cuando es grave, puedes necesitar la ayuda de externos para ver la realidad (Familia, amigos, compañeros o incluso profesionales de la psicología)

Lo anterior lo hemos hecho nosotros solitos, pero ¿qué pasa cuando te encuentras con un “Mago” que te “invita” a ver la realidad según él quiere que la veas? Y aquí no estamos ante el “engaño consentido”. Actúan como verdaderos magos. Distraen tu atención de lo que no quieres que veas, te dan información, pero no toda, pueden incluso mentir, ordenan la información de un forma aparentemente coherente, presentada para que tú llegues a una conclusión. Esta conclusión no es la realidad, tú has rellenado los huecos de la forma lógica en la que te los han presentado y crees que has descubierto por ti mismo la verdad, por eso es más verdad, lo has visto con tus propios ojos. Pero es MENTIRA, no es real.

Suena, ¿a que sí? Existen verdaderas tramas en la vida cotidiana y de empresa. Salen en los periódicos (¿cómo creéis que se llega a grandes engaños y estafas?). Pero cuidado, porque si pensáis a pequeña escala, lo encontramos entre todos nosotros, en el día a día. Sin estafas y a veces sin mala fe, nos convertimos un poco en “magos” e intentamos manipular la realidad de otros.

Un mago nunca repite el truco justo después de haberlo hecho. Los huecos que tenía el público en la primera actuación, se rellenarían en la segunda y entonces verían la realidad completa. Dad siempre un paso atrás. Repasad lo que habéis visto, qué es información real y qué he rellenado. Dudad de vosotros mismos, porque habéis visto que vuestros sentidos no son fiables. Contrastad. No seáis “Magos”. Revisad cuál es de verdad el problema, o incluso si existe. Pero sobre todo, daros cuenta… la inmensa mayoría de nuestros problemas existen solo en nuestra mente. Hay muchos motivos para ser feliz, no nos quedemos en los límites de la realidad.

Diego Lias

viernes, 4 de julio de 2014

TRIUNFO

Roma agasajaba a determinadas personas con lo que denominaban un “Triunfo”. Al principio eran Generales victoriosos (Cónsul o Pretor) y luego fue exclusivo de los Emperadores. Era el mayor honor del pueblo de Roma a uno de sus ciudadanos.  El homenajeado montaba una cuadriga y pegado a él, justo detrás, le acompañaba una persona que durante todo el recorrido le decía al oído: “hominem te ese memento” (recuerda que eres un hombre). Con los Emperadores el hecho se desvirtuó por razones obvias, algunos se llegaron a considerar dioses.

Recientemente, al hijo de una de las personas que trabajan conmigo, le concedieron un premio por su excelente expediente académico (todo matrícula, incluido el curso). Sé que era un chaval, pero le recordé estas mismas palabras. Pensé que serían unas buenas palabras para que llevara en el bolsillo y se lo susurraran en la ceremonia, como en Roma. Aunque por supuesto, le di la enhorabuena y le deseé que lo disfrutara de corazón. Lo hice en la esperanza de que con el potencial que tiene, no lo echara a perder porque se le subiera a la cabeza y todos pudiéramos disfrutar el día de mañana de él como Hombre, no como Dios.

Todos tendríamos que tener a alguien detrás de nosotros susurrando “Recuerda que eses un hombre”. Cuanto más poder se tiene, el que está detrás, lo tiene que decir más alto y más veces. En numerosas ocasiones nos creemos dioses y actuamos como tales, llenos de orgullo, prepotencia, sin tener en cuenta a los demás ni su consejo, despreocupados, pasando por encima de todos (porque somos más), alejados de la realidad y sobre todo deshumanizados. Algunos de vosotros ya estáis pensando en la clase política. Muy acertado el paralelismo con el de Roma. Desde luego es una lástima que se perdiera la costumbre de tener a alguien diciendo que son hombres y que además añadiera “recuerda a quien sirves”.

Pero no, hablo de todos nosotros. Cosas tan simples, como tratar correctamente a alguien que tenemos delante cuando somos clientes. No por ser clientes somos más que el otro. En el mundo de la empresa, el tema llega ya a niveles cómicos (si tuviera gracia). ¡Otra vez pensando en el jefe!... ¡No!, piensa en ti y en cómo te comportas con los que dependen de ti y con los que están a tu nivel. Que el compañero de al lado sea nuevo, por ejemplo, no te da derecho a mofarte o vejarle, no eres más. No digamos ya cuando nos encontramos con los que dan una imagen hacia arriba y otra hacia abajo, seguro que a ellos no les gustaría recibir el trato que dispensan.

Todos somos hombres y por muy listos que seamos cometemos errores y hacemos tonterías, recuerda que eres hombre. Se indulgente y comprensivo con los demás, utiliza el poder que se te ha otorgado en beneficio de los demás y no en tu propio beneficio. Poténcialo y haz que se convierta en grandes cosas.

Pero sobre todo, si algún día “Triunfas”, disfrútalo y disfrútalo con los demás. Te lo has ganado.


Diego Lias

martes, 1 de julio de 2014

MOTIVACION IRRACIONAL


No sé por qué existe una frase que dicha entre hombres consigues que se haga lo que se ha mencionado anteriormente o lo intentes si es imposible. Da igual si lo dicho anteriormente es absurdo, peligroso, vergonzoso o lo que sea. Esta frase consigue lo imposible. Hace al hombre más listo tonto. Al hombre más tímido extrovertido. Al hombre con límites sin límites. ¡Ojo! porque es una frase que no puede ser dicha por una mujer. No sé el motivo, pero si la dice una mujer… genera un “cabreo soberano” (posiblemente para salvarnos a los hombres de que hagamos lo que quieren, aunque para eso ya tienen otros métodos)

…¿Qué no la he dicho? Es… “No hay huev…” ¿A que todos habéis caído alguna vez?

Yo me pongo el primero. En cierta ocasión, en un Consejo de Administración de una participada, tratamos el hecho de que se hubiera conseguido vender un evento para niños en un Club de fútbol conocido mundialmente. Terminado el Consejo, siguieron las típicas conversaciones insustanciales, ya levantados, y en una de ellas alguien comentó que yo era aficionado a la magia y que hacía “truquitos”. Enseguida el Director General de la participada formuló la frase mágica y el día en cuestión estaba plantado en uno de los palcos haciendo una actuación de magia para los niños. Un financiero con todas las letras, serio y respetable, metido en el “embolao”. He de decir que hice un papel digno, según un antiguo compañero de otra empresa que se encontraba en el lugar con sus hijos y los ojos en las manos. Naturalmente no he vuelto a ser el mismo para él. Hice un papel digno porque me esforcé al máximo, lo preparé bien, no era solo el atreverse, uno luego no quiere que le tiren huevos (valga la redundancia). Y menuda confianza los del “pique” incluyendo el Director General, que solo por ver si lo hacía, me pusieron en el evento. Gracias a Dios, todo salió bien y yo les dejé “planchaos” (aquí está una de las frases que acompañan al éxito de la frase protagonista)

Ya estoy oyendo a alguna decir “Yo si sé por qué.  Porque los hombres sois muy simples” Pues te tengo que dar la razón. Con esta frase nos volvemos primarios. Pero tiene sus ventajas, hemos conseguido destilar y sacar la esencia de uno de los mayores focos de motivación. El orgullo.

"El “orgullo” es un caballo desbocado, pero si lo domas se convierte en “amor propio”" ya lo dijo el famoso filósofo D. Diego Lias.

Mi propio ejemplo es un exponente del orgullo. Te hace cometer estupideces, ser arrogante, no medir las consecuencias… Está desbocado. Por otro lado, ¡que potente es! Te hace alcanzar metas impensables, te hace que te esfuerces hasta donde nunca pensaste que podrías llegar. Te da alas.

Tenemos un caballo potente, con grandes cualidades pero inmanejable. Para tirarnos por un precipicio o llevarnos al hospital. ¿Qué pasa si sacamos sus cualidades y limamos su temperamento? Conseguimos el “Amor Propio”

Pero este, amigos, ya no es primario, cuesta mucho más sacarlo. Para algunos es innato, lo llevan incorporado. Pero para otros, tienes que saber la tecla a tocar si quieres obtenerlo. La única forma de saberlo es conocer a tu colaborador y además bien, porque apretar el botón equivocado del Amor Propio sólo consigue desmotivar (justo lo contrario).

Para terminar un “Disclaimer”, si alguien estaba pensando ofrecerme el puesto de mi vida, pero se lo está pensando por el artículo, que sepa que he aprendido de mis errores y que ya no hago actuaciones, tampoco para fiestas de cumpleaños.


Diego Lias

domingo, 29 de junio de 2014

CUANDO LA EMPATIA DUELE


Existen numerosos estudios en el contexto de la medicina que correlacionan el nivel de empatía del médico con la mejora del paciente. El estudio de la Universidad Thomas Jefferson, en Estados Unidos, realizado sobre 891 diabéticos, demostró una mejoría relevante en los pacientes tratados por médicos más "empáticos". El estudio se realizó durante tres años . Existen otros muchos estudios sobre esta correlación, incluso uno que creo que está desarrollando la Clínica Universidad de Navarra en la actualidad. Con esto, os quiero decir que la ciencia se está tomando muy en serio el demostrar empíricamente algo que, a nivel popular, ya intuíamos.

El que muchos de estos estudios partan de la medicina, se debe posiblemente a que las situaciones de dolor extremo se se dan con más frecuencia en hospitales. El miedo a la muerte y la misma muerte son las causas de estrés y dolor más importantes. Pero no quiere decir que el dolor y el estrés se den sólo en medicina, en el mundo cotidiano y en el de la empresa también hay situaciones de miedo, dolor y frustración que tratados con empatía hacen que el “paciente” mejore, o por lo menos que no sufra tanto.

¿Por qué, si es beneficioso empatizar, no se hace habitualmente? Yo creo que por dos motivos. Por egoísmo y por miedo al dolor. Por egoísmo, porque directamente no se piensa en los demás. Pero muchísimas veces por miedo al dolor, porque cuando te pones en el lugar de la otra persona, que está sufriendo… duele.

Volviendo a la medicina que nos es tan cercana. Estoy convencido de que los médicos que no son empáticos, no lo son por que ven a diario muchísimo dolor. El empatizar tan a menudo con el dolor de los demás, les afecta tanto y les es tan insoportable que se crean una coraza. Esto mismo lo he visto en muchas personas del departamento de personal, que incluso no son abiertos con otros compañeros porque es mejor no conocer al que, a lo mejor, algún día, vas a despedir. Evitas así empatizar. Se convierten en un número.

Desde mi experiencia, la coraza, en primer lugar, no sirve. Crees que no te llega, pero no es así. Meterlo debajo de la alfombra solo lo oculta, pero está ahí. La alternativa es pasar al punto primero, el egoísmo, o al final, terminar empatizando. Conozco gente con coraza, pero creo que sería imposible para ellos pasar al punto primero, sinceramente porque tienen un gran corazón, sufren y por eso llevan la coraza.

A todos nos ha pasado en alguna ocasión lo que os voy a contar, sobre todo en casos de extremo sufrimiento. Tienes delante a alguien que le ves sufrir. No puedes ni siquiera evitarlo y te metes en la piel de la persona que tienes delante. No entiendes su sufrimiento, lo sientes tu mismo. Y, a veces en un segundo, con sólo una mirada, un gesto, un roce… se establece la conexión. Sin saber porque, es… es como si tú te hubieras llevado un poco de su dolor. Pero también nos ha pasado estando al otro lado. También en ese mismo instante, hemos sentido como un "Gran suspiro", como si el peso que llevas en el pecho, de repente, se cayera con el mismo suspiro a los pies. Se relajan los hombros y sientes que ya no llevas tanto peso. Se produce en un segundo, pero ni uno ni otro lo olvidan jamás. ¿Verdad?

A todos nos espanta el dolor, esperamos que nos alivien y sólo queremos ser felices. A veces empatizar duele y mucho, pero si no estamos en el grupo de los egoístas… de verdad ¿no merece la pena? ¿Dónde reside nuestra felicidad? ¿Solo en nosotros?

Diego Lias